El Informe de Justicia Global ofrece una ganga esperanzadora: gravar la riqueza extrema y reemplazar el exceso del consumo con seguridad social y económica para todos. La humanidad puede elevar los niveles de vida, reducir la desigualdad y mantener el calentamiento global dentro de un aumento de 2°C, según una visión amplia para la supervivencia planetaria, informó The Guardian la semana pasada. En una época de temor ecológico, ésta es una afirmación vigorizante y esperanzadora. El optimismo fue cortesía del Informe de Justicia Global, elaborado por el Laboratorio de Desigualdad Mundial de Thomas Piketty. Llega contra la corriente de los tiempos. La demagogia antimigrante, el resurgimiento de los combustibles fósiles, los ataques al multilateralismo y las capturas multimillonarias militan contra la capacidad redistributiva del Estado que requiere el informe. Sin embargo, el equipo del profesor Piketty insiste en que la descarbonización, la “suficiencia” y la igualdad pueden significar una buena vida para la mayoría de las personas. Continuar leyendo...