Elon Musk basa la valoración de mercado de su empresa aeronáutica, cuya cotización en el Nasdaq está prevista para el viernes, en el dominio de tecnologías y mercados que aún no existen. Pero en el ámbito espacial, la línea entre hazaña y desastre es delgada, recuerda en su columna Stéphane Lauer, columnista de “Le Monde”.