Diario rural: Árboles que crecen a partir de árboles: cuanto más miro, más los encuentro | Feliz Glover
⚡ Resumen rápido
Badenoch, Cairngorms: Todo comenzó con un pequeño pino silvestre que crecía de un enorme y viejo abedul, pero pronto encuentro más ejemplos de esta extraña magia. La vista me detiene en seco.
Badenoch, Cairngorms: Todo comenzó con un pequeño pino silvestre que crecía de un enorme y viejo abedul, pero pronto encuentro más ejemplos de esta extraña magia.
La vista me detiene en seco. Parece sacado de un mito o de un libro de hechizos. Aquí hay un pino silvestre en miniatura que crece hasta 6 pies de altura, justo en la bifurcación de un viejo abedul peludo. Me deleita y me desconcierta a partes iguales. En viajes posteriores descubro más ejemplos de esta extraña magia. Un serbal y un abedul parecen brotar del mismo tallo, mientras que un acebo y un espino están tan irremediablemente entrelazados que paso años rastreando hojas, ramitas, ramas y troncos solo para descubrir qué tan profunda es esta unión. En la parte inferior, esta extraña pareja ha trazado una valla oxidada en su abrazo entre especies.
Al investigar, descubro que hay algunas maravillas en acción aquí. En primer lugar, los árboles pueden crecer tan juntos que se enredan y parecen unidos. Sin embargo, ocasionalmente las extremidades se rozan repetidamente entre sí con el viento, desgastan la corteza y se fusionan. Algunos incluso comparten sistemas vasculares, pasando agua y nutrientes entre ellos. Es un proceso de injerto natural llamado inosculación y puede ocurrir en cualquier lugar desde la base del tronco hasta las ramas más altas que forman un brazo de unión. En el folclore, se le llama "árbol de marido y mujer". Ocurre principalmente dentro de especies, pero a veces cruza divisiones.
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