Investigadores japoneses encontraron vastos depósitos de oro invisibles cerca de la caldera Higashi-Aogashima. Este oro está encerrado dentro de minerales de pirita en el fondo marino. Estos respiraderos hidrotermales albergan ecosistemas únicos que los científicos aún están estudiando. Extraer este tesoro escondido presenta importantes desafíos técnicos y ambientales. El descubrimiento impulsa a considerar la adquisición de recursos versus el impacto ecológico.