Un diseñador estadounidense ha desarrollado una fuente única que los humanos pueden leer. Esta fuente innovadora se basa en una ilusión óptica basada en movimiento para mostrar texto oculto. Los sistemas avanzados de inteligencia artificial han tenido dificultades para descifrar con precisión los mensajes ocultos. El creador cree que esta tecnología podría mejorar las medidas de seguridad como CAPTCHA y marcas de agua. Este desarrollo destaca una diferencia actual en las capacidades de procesamiento visual humano y de IA.