Durante 56 días agonizantes, la gente del área de gobierno local de Oriire en el estado de Oyo midió el tiempo de manera diferente. El paso de cada día no estuvo marcado por el trabajo, la escuela o el ritmo ordinario de la vida rural, sino por oraciones sin respuesta y ansiosa anticipación. Los padres se despertaban cada mañana esperando noticias de niños que habían desaparecido en cautiverio.  La publicación Secuestro de Oriire: Los niños regresaron a casa, los temores persisten apareció por primera vez en Vanguard News.