La huelga de hambre de Sonam Wangchuk entró en su decimonoveno día con importantes problemas de salud. El líder campesino Rakesh Tikait se unió a la protesta, reforzando la agitación en curso. Los líderes y partidos de la oposición ofrecieron su apoyo, instando a la destitución del ministro. Los líderes del Congreso pidieron a Wangchuk que pusiera fin a su ayuno y al mismo tiempo aseguraron que continuaran las demandas. Los médicos advirtieron de graves complicaciones de salud si continúa la huelga de hambre.