Los niveles de agua históricamente bajos están plagando el lago Mead, afectando a millones de personas en varios estados y en México. Para combatir esto, los fondos federales apoyarán los esfuerzos para mantener agua en el embalse este año, junto con iniciativas destinadas a conservar el agua agrícola anualmente. Si bien estas medidas son cruciales por ahora, lograr un cambio duradero requerirá la cooperación entre los estados de la cuenca del río Colorado con respecto a la futura gestión del agua.