Australia tiene una relación de amor y odio con los gatos, pero detrás de toda la emoción hay una historia fascinante | Jodie Stewart
⚡ Resumen rápido
Nuestro primer héroe felino apareció en 1971, cuando se descubrió el sincero homenaje de Matthew Flinders a su mascota Trim.
Nuestro primer héroe felino apareció en 1971, cuando se descubrió el sincero homenaje de Matthew Flinders a su mascota Trim.
En 1872, la ciudad de Melbourne organizó su primera exposición de gatos, un año después de que el Crystal Palace de Londres presentara su primera exposición. En 1885, “los gatos rara vez eran tratados muy bien” en Australia, según un escritor del Victorian Almanac de ese año, pero se alegraron de informar que los australianos estaban empezando a apreciarlos más.
Los periódicos coloniales también estaban empezando a informar sobre una curiosa moda pasajera: “el culto al gato”, en el que el humilde moggie, alguna vez visto como un carroñero callejero o un compañero anodino de mujeres y niños, se transformó en un artículo de moda en lugares como Londres. La cría de gatos se convirtió en un pasatiempo popular y lucrativo principalmente para mujeres y hombres de clase alta y media, y razas sofisticadas, como los persas, se vendían por sumas considerables. A medida que la economía de los gatos se recuperó, los periódicos británicos se llenaron de “páginas sobre el negocio de los gatos”, mientras los colaboradores amantes de los gatos compartían actualizaciones periódicas sobre camadas, compras de felinos y cintas adquiridas en ferias prestigiosas.
Continuar leyendo...
← Volver