Los residentes de todos los partidos dicen que el muro propuesto por Trump amenaza sus hogares, sus medios de vida y la naturaleza a lo largo del Río Grande. En febrero pasado, Molly Walker, de 41 años, publicó una historia de Instagram: una foto de ella de pie en el desierto, con las gafas de sol enganchadas en la parte delantera de la camisa y los jeans bajados debajo del abdomen expuesto. Sostenía un cartel de protesta hecho con una caja de pizza, un corazón dibujado a mano que enmarcaba las palabras “Cultura fronteriza”, con “NO HAY MURO” garabateado debajo. El texto sobre la foto incluía un llamado a la acción: "... si quieres organizarte, envíame un mensaje de texto". Continuar leyendo...