Los fabricantes chinos de teléfonos inteligentes Xiaomi y Huawei están ingresando a gran escala en el mercado de vehículos eléctricos, armados con su propio sistema operativo y ecosistema. Un nuevo eje competitivo que conecta todo a la perfección, desde electrodomésticos e IoT hasta automóviles, está sacudiendo la industria del automóvil.