La semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina es el partido de mayor riesgo del torneo. Se han implementado medidas de seguridad extraordinarias para esta intensa rivalidad futbolística. Décadas de tensiones políticas y puntos de inflamación históricos alimentan las preocupaciones sobre el comportamiento de los fanáticos. Los funcionarios están implementando puertas de entrada separadas para minimizar posibles enfrentamientos. Las autoridades se aseguran de que este delicado encuentro permanezca confinado al campo.