España irrumpió en su primera final de un Mundial desde 2010 con una clínica victoria por 2-0 sobre Francia, primera clasificada. Un penalti de Mikel Oyarzabal en la primera parte, provocado por una jugada inteligente del adolescente prodigio Lamine Yamal, y un gol de Pedro Porro en la segunda parte sellaron la victoria. La Roja se enfrentará a Argentina o Inglaterra en la gran final del domingo.