En respuesta a la situación cada vez más tensa en Irán que afecta a la distribución de productos químicos derivados de la nafta, el gobierno ha comenzado a considerar medidas para garantizar un suministro estable en el futuro. Si bien se tiene en cuenta el hecho de que la propia nafta es difícil de almacenar durante largos períodos de tiempo, se celebrarán debates sobre cómo almacenarla en el país.