En la India, las parejas no casadas que buscan vivienda a menudo enfrentan obstáculos, ya que los propietarios y las sociedades de vivienda se aferran a normas sociales obsoletas. Aunque la Corte Suprema reconoce que las relaciones de convivencia son legales para adultos que consienten en ellas, la ausencia de leyes antidiscriminatorias a nivel nacional permite que persistan los prejuicios personales. Para salvaguardarse, se anima a las parejas a establecer acuerdos por escrito y mantener registros exhaustivos de sus pagos.