El ex primer ministro español Mariano Rajoy provocó indignación después de decir que la selección francesa de fútbol "no tenía jugadores franceses" antes de la semifinal del Mundial. Los líderes de España y Francia condenaron los comentarios como xenófobos y racistas. Francia defendió la diversidad de su selección nacional, enfatizando que todos los jugadores son ciudadanos franceses y deben ser juzgados por su talento, no por sus antecedentes.