Las temperaturas más altas pueden hacer que las señales de radio, televisión y microondas viajen cientos de kilómetros más lejos, alterando las comunicaciones. Eran las 3 de la madrugada en el condado de Huntington, en el noreste de Indiana, cuando sonó la alarma de emergencia exterior el 1 de julio. ¿El único problema? No había ninguna tormenta, tornado ni ningún otro evento meteorológico de emergencia pronosticado ni presente en ningún lugar en cientos de millas. Continuar leyendo...