Mientras las guerras por el agua en Estados Unidos hacen estragos, un afluente del río Colorado enfrenta una presión sin precedentes. A los visitantes les preocupa cuánto durará esta “reliquia” acuática Temprano en la mañana a mediados de mayo, un grupo de casi extraños metieron ropa y equipo de campamento en bolsas impermeables, se untaron con protector solar y deambularon en las balsas de color amarillo brillante que los llevarían por uno de los últimos ríos de flujo libre en el oeste de Estados Unidos. Sin grandes represas ni desvíos, el Yampa recorre 400 kilómetros (250 millas) de tundras alpinas, bosques de álamos y antiguos cañones de roca roja, elevándose desde las Montañas Rocosas de Colorado hasta donde se une con el río Green en Utah, de la misma manera que lo ha hecho durante millones de años. Continuar leyendo...