La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en tres países. Estas operaciones tuvieron como objetivo en represalia los sistemas de defensa aérea y los depósitos de combustible. El IRGC afirmó que los ataques fueron una respuesta a los recientes ataques militares estadounidenses. El Comando Central de Estados Unidos confirmó ataques de precisión contra instalaciones militares iraníes. Ambas partes participaron en una escalada de acciones militares en la región.