Las temperaturas extremas en mayo y junio provocaron la pérdida de alrededor de 2.700 vidas en total y la crisis climática añadió 3°C a 4°C. La ola de calor que afectó a Inglaterra y Gales en junio mató a unas 440 personas al día durante su pico de tres días, estimaron los científicos. Durante toda la ola de calor de junio, más la de mayo, unas 2.700 personas perdieron la vida prematuramente. Los datos ilustran claramente el peligro del calor extremo, que se está viendo agravado por la crisis climática. Según el análisis, más del 40% de las personas afectadas no habrían muerto sin los 1,4°C de calentamiento global provocado por el hombre hasta la fecha. En comparación, unas cuatro personas mueren cada día como resultado de colisiones de tráfico y unas 35 por día debido al consumo de alcohol y drogas, según estadísticas gubernamentales. Continuar leyendo...