El senador estadounidense Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur y uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump, murió a la edad de 71 años después de una breve y repentina enfermedad. De ser uno de los críticos más fuertes de Trump durante la campaña de 2016 a convertirse en uno de sus partidarios más vocales, el viaje político de Graham reflejó un cambio dramático en la política conservadora estadounidense.