El entrenador de Noruega, Stale Solbakken, cree que el balón golpeó el cable de una cámara aérea antes del gol de Jude Bellingham. Dijo que el árbitro no vio el incidente y no recibió ninguna notificación oficial. Posteriormente, la FIFA afirmó que no había pruebas que mostraran que el balón tocó el cable y alteró su trayectoria. A pesar de la controversia, Solbakken elogió el desempeño de sus jugadores en el torneo y aceptó el resultado.