En un momento histórico para el fútbol inglés, Jude Bellingham mostró su talento al anotar cuatro goles en la fase eliminatoria de la Copa del Mundo, una reminiscencia de la brillantez de Diego Maradona en 1986. Su decisivo gol del empate tardío y su destacado triunfo en la prórroga contra Noruega impulsaron a Inglaterra a las semifinales, donde ahora se enfrentará a España. Es una remontada notable para Inglaterra, que marca su primera semifinal desde 1990.