El libro clásico de George Goodman destaca la psicología de los inversores por encima de la lógica pura. Hizo hincapié en conocerse a uno mismo y evitar la mentalidad de multitud para tomar mejores decisiones. La paciencia y la inacción reflexiva a menudo resultan más rentables que el trading impulsivo. La codicia y el miedo impulsan los ciclos del mercado, lo que lleva a muchos a comprar caro y vender barato. Las ideas de Goodman siguen siendo relevantes para navegar en los volátiles mercados financieros actuales.