Microsoft eliminó recientemente 4.800 puestos de trabajo, lo que afectó significativamente a su fuerza laboral global. Estos recortes están destinados a ayudar a financiar inversiones sustanciales en infraestructura de inteligencia artificial. La empresa afirmó que estas funciones no serán reemplazadas directamente por tecnologías de inteligencia artificial. Sin embargo, la automatización está cambiando la forma en que se realiza el trabajo restante en toda la organización. Este movimiento refleja una tendencia más amplia de las grandes empresas tecnológicas que invierten fuertemente en IA y al mismo tiempo reducen su plantilla.