Cuando el mercado hipotecario estadounidense colapsó, obtuvieron miles de millones en ganancias. Ahora los gestores de fondos de cobertura tienen una nueva apuesta: contra el mercado de billones de dólares de préstamos en la sombra. Porque allí sucedieron “cosas estúpidas” similares a las que ocurrieron en el mercado inmobiliario en 2008.