A principios de este mes, un oficial de inmigración en el estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, abrió fuego contra un ciudadano mexicano que no era elegible para permanecer en el país, matándolo. Las autoridades dicen que el tiroteo fue en defensa propia, pero el incidente ha generado controversia, con relatos de testigos que contradicen la explicación de las autoridades.