‘Déjà vu (déjà vu)’. Una escena que parecía haber sido vista en algún lugar se desarrolló nuevamente. Francia derrotó a Marruecos 2-0 en los cuartos de final del Mundial de Norteamérica y Centroamérica 2026 celebrado en el estadio de Boston, Estados Unidos, el día 10. Fue similar al partido de cuartos de final entre Argentina y Egipto el día 8, hace dos días. Kylian Mbappé (28), que empezó como delantero de primera línea, falló un tiro penal, pero marcó un gol de expiación y llevó al equipo a la victoria al asistir a Ousmane Dembélé (29) con un gol adicional. Según la empresa de estadísticas deportivas Opta, en los 60 años transcurridos desde 1966, cuando se empezaron a llevar registros, ha habido sólo cuatro casos en los que un jugador registró tanto un gol como una asistencia después de fallar un penalti en la Copa del Mundo. Dos de ellos ocurrieron en tres días. El día 8, el 'dios del fútbol' Lionel Messi (39), que salvó a Argentina, fue el protagonista principal, y ese día, Mbappé repitió la misma escena. Mbappé ejecutó el tiro penal que lanzó en el minuto 28 del primer tiempo cuando el marcador estaba empatado 0-0. Sin embargo, el objetivo es ayudar a Marruecos a avanzar por primera vez a semifinales en Qatar 2022.