La esperanza de vida de las ardillas difiere significativamente según la especie y los factores ambientales. Las ardillas salvajes suelen vivir sólo unos pocos años debido a los depredadores y los peligros. Las ardillas grises orientales suelen sobrevivir unos seis años en su hábitat natural. Sin embargo, las ardillas en cautiverio pueden vivir mucho más, llegando hasta los veinte años. Proporcionar entornos seguros y fuentes de alimentos puede mejorar sus tasas de supervivencia.