La administración estadounidense está revisando el acceso del avión de combate F-35 de Turquía. Este posible retorno se produce tras la compra por parte de Turquía de los sistemas de defensa aérea rusos S-400. Israel se opone a esta medida, citando preocupaciones sobre el equilibrio militar regional. Estados Unidos enfrenta desafíos para sortear las restricciones legales y del Congreso sobre esta decisión. El programa F-35 involucra a muchas naciones aliadas para la seguridad colectiva.