El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha declarado una estricta represión contra los presuntos abusos del programa de visas H-1B. El Departamento de Trabajo ha iniciado investigaciones y ha entregado citaciones a varias organizaciones. Esta iniciativa tiene como objetivo salvaguardar los fondos de los contribuyentes y frenar cualquier uso indebido del sistema de visas.