En un estudio innovador, los científicos han identificado por primera vez nanoplásticos en los suelos prístinos de la Antártida. Estas partículas microscópicas de plástico viajan a través de la atmósfera, llegando incluso a las regiones más aisladas. El análisis de muestras de suelo reveló contaminación por desgaste de neumáticos y productos plásticos cotidianos. Sugiere que tanto las actividades humanas locales como los movimientos atmosféricos de gran alcance contribuyen a esta tendencia alarmante, lo que subraya el impacto generalizado de la contaminación plástica en todo el mundo.