Los primeros pronósticos sugieren que un Súper El Niño podría alterar el Vórtice Polar. Esta interrupción podría traer condiciones más frías y nevadas a América del Norte y Europa. Históricamente, estos fenómenos han seguido a fuertes fenómenos de El Niño. Los meteorólogos están siguiendo de cerca estos patrones atmosféricos a gran escala. El patrón proyectado indica impactos potenciales durante enero y febrero de 2027.