Para el año 2026, Islandia ha vuelto a reclamar el título de país más pacífico del mundo según el Índice de Paz Global. Esta distinción se debe a la ausencia de un ejército y a tasas de criminalidad notablemente bajas. Además, un sólido espíritu comunitario y una fuerza policial centrada en la colaboración mejoran su tranquilidad.