El príncipe Harry y Meghan Markle construyeron su independencia financiera después de dejar sus deberes reales. Sus acuerdos de medios y entretenimiento, incluidos Netflix y Spotify, generaron ingresos significativos. Las memorias de Harry y el libro de Meghan también contribuyeron sustancialmente a sus ganancias. Las inversiones y los compromisos para hablar en público reforzaron aún más su cartera financiera. Para 2026, su patrimonio neto combinado se estima en sesenta millones de dólares.