Un nuevo estudio encuentra que los juegos no pudren el cerebro, pero los hábitos compulsivos sí pueden
⚡ Resumen rápido
Un estudio de 3.854 adolescentes relacionó los síntomas del juego compulsivo con un menor rendimiento cognitivo, mientras que un tiempo de juego más prolongado mostró pequeñas asociaciones positivas con varias habilidades medidas.