El presidente Trump volvió a instar a Estados Unidos a controlar Groenlandia. Dijo que la isla ártica es vital para la seguridad global. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, rechazó la demanda y afirmó que Groenlandia no está en venta. Los dirigentes de Groenlandia también se oponen a cualquier adquisición del territorio por parte de Estados Unidos. Esta disputa en curso tensa las relaciones entre Estados Unidos y Dinamarca.