El día 7, la televisión estatal húngara se disculpó por "haber estado difundiendo mentiras" y suspendió temporalmente sus transmisiones de noticias, con una pantalla negra. Las palabras "Los medios públicos no mienten. Pedimos disculpas por permitir que esta situación continúe durante tantos años" aparecen pintadas en esta pantalla negra de la televisión estatal.