Una de las primeras iniciativas se produjo en Vietnam, donde la India firmó un Memorando de Entendimiento en 2014 para restaurar el Santuario Mỹ Sơn, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El complejo de templos Shaivitas, que alguna vez fue el centro espiritual del antiguo Reino Champa, está considerado como uno de los sitios de herencia hindú más importantes del sudeste asiático. El Servicio Arqueológico de la India dirigió el trabajo de conservación en virtud del acuerdo bilateral.