El entrenador de Egipto, Hossam Hassan, acusó a la FIFA y a los árbitros de tratar a su equipo "injustamente" después de su dramática derrota por 3-2 en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA ante Argentina. Furioso por decisiones arbitrales clave, Hassan sugirió que influencias externas ayudaron a mantener a Lionel Messi y a los campeones defensores en el torneo, insistiendo en que Egipto había sido "engañado" después de ceder una ventaja de dos goles.