Las fuerzas ucranianas ejecutaron ataques con drones contra ocho camiones cisterna de combustible rusos durante la noche. Estos petroleros supuestamente suministraban combustible a Crimea en el Mar de Azov. La operación tenía como objetivo impedir las rutas y la logística de suministro militar ruso. Esta medida es una continuación de una serie de ataques ucranianos a la infraestructura de Crimea, que han provocado una importante escasez de combustible en la península.