La reciente prueba de misiles submarinos de China en el Pacífico provocó fuertes reacciones de Estados Unidos y naciones de la región. Estados Unidos acusó a Beijing de expandir rápidamente su arsenal nuclear e instó a conversaciones sobre control de armas. Varios países del Indo-Pacífico, incluidos Filipinas y Taiwán, describieron el lanzamiento como desestabilizador y provocativo. Los analistas ven la prueba como un hito importante en la creciente capacidad de disuasión nuclear marítima de China.