El día 6, la Armada china anunció que un submarino nuclear estratégico disparó un misil equipado con una ojiva simulada y aterrizó en aguas abiertas del Océano Pacífico. Aunque China ha declarado que ha notificado a los países pertinentes con antelación y es coherente con el derecho internacional, los países pertinentes, incluido Japón, han expresado preocupaciones.