La federación belga de fútbol está impugnando la decisión de la FIFA de permitir jugar a Balogun a pesar de haber recibido una tarjeta roja en su partido anterior. La declaración de Bélgica se produjo apenas 11 horas antes del inicio del partido en Seattle. El organismo europeo del fútbol, ​​la UEFA, critica la "decisión incomprensible e injustificable" de la FIFA.