Un granjero del este de Türkiye desenterró un enorme mosaico romano intacto mientras plantaba cerezos. La obra de arte de 1.700 años de antigüedad, que abarca 84 metros cuadrados, representa vívidamente la vida silvestre de Anatolia y ofrece un registro ambiental único. Este importante hallazgo, el primero de su tipo que se conserva completo en Türkiye, resalta los ricos tesoros históricos escondidos de la región.