La UEFA criticó la decisión de la FIFA de permitir al delantero estadounidense Folarin Balogun jugar contra Bélgica a pesar de una tarjeta roja, calificándola de "incomprensible" y de una "línea roja" cruzada. La suspensión de un partido de Balogun fue sorpresivamente suspendida por la FIFA, una medida que ha provocado la indignación de Bélgica y las críticas de la UEFA por socavar la "integridad" de la competición.