La trágica violencia en la prisión de Negombo en Sri Lanka se ha cobrado 19 vidas y ha herido a 72, incluido el personal de seguridad. Los enfrentamientos entre grupos de reclusos rivales, supuestamente por tráfico de drogas, se intensificaron después de que los reclusos se apoderaran de armas de fuego. Las autoridades han desplegado fuerzas especiales para restablecer el orden y han iniciado múltiples investigaciones sobre los mortales disturbios. La seguridad permanece en alerta máxima.