El entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, expresó su desconcierto después de que la FIFA anulara la suspensión de la Copa Mundial de Folarin Balogun, cuestionando el precedente que sienta. Con humor sugirió que Harry Kane podría necesitar contactar a Donald Trump para revertir la tarjeta roja de Jarell Quansah, resaltando las preocupaciones sobre la coherencia en las decisiones arbitrales. Tuchel enfatizó la necesidad de aclarar cómo se revisan tales fallos, por temor a que puedan dar lugar a apelaciones interminables.