El día 6 se cumple el octavo aniversario de las fuertes lluvias en el oeste de Japón, que causaron graves daños en varias partes del país. En Mabi-cho, ciudad de Kurashiki, prefectura de Okayama, que sufrió importantes daños por inundaciones, se han instalado puestos de flores y los residentes locales están de visita para llorar a las víctimas.