Según se informa, Estados Unidos emprendió una campaña diplomática para disuadir a las naciones de asistir al funeral del ex líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei. Los medios iraníes afirman que al menos 13 países se retiraron o redujeron sus delegaciones tras la presión de Estados Unidos, con advertencias sobre posibles recortes a la ayuda al desarrollo y las implicaciones para las relaciones bilaterales. Las ceremonias fúnebres continúan y el entierro de Jamenei está previsto para el 9 de julio.